El "nuevo modelo de los mediáticos" indica que son "buenos para nada": charlatanes, oportunistas, lo que los argentinos llamamos "buscas", generalmente muertos de hambre que, con el quilombo como único talento, salen a los medios a cartonear un cachito de espacio en la tele.
No suelen ser personas con glamour ni cultura ni cualidad artística alguna, así que entre tanta "rascada", un tipo con guita, con algo de cultura (aunque lo disimule muuuuuuuuuy bieeeeeeeeeeeeeeeeen), con guita, con un poco de talento y con guita (para que quede claro: mucha guita) es algo así como una mosca blanca. Si a eso le sumamos que estamos en una época de sequía monetaria y laboral, un tipo que no necesita laburar ni pijotea la guita, es algo así como una mezcla de Súperman con el Gauchito Gil: todos fantasean con él y esperan conocerlo para recibir sus favores.
Quizás ahi está el secreto de este nuevo cartonero de la tele.
Porque estamos en una etapa de la sociedad en la que ya no son ídolos los "Changuitos cañeros", porque eso representaba el éxito a través del trabajo.
Hoy queremos éxito YA, plata YA, y nada de andar con esos anacronismos de "la cultura del trabajo", no señor, en la era del Plan Trabajar, el ídolo es Ricardo Fort.