4.5.10

¡Hay que ser salame!

Cambié el diseño de mi blog. No sé por qué cuerno me cansó si estuve como 5 años sin escribir una mísera línea. Pero lo cambié y lo que había escrito ya no se lee y no sé cómo cambiarlo...
El tema es que releyéndelo, descubrí esto que me dio la espantosa sensación de que el tiempo no pasa: simplemente, crea un efecto mágico de calendarios superpuestos y arrugas infames.
Decía entonces (allá por el 2005):
Creo que nos estamos confundiendo y me gustaría parafrasear: intelectualicémonos, ya que estamos tan culturizados.
Aquí la reflexión: ¿no es que los votamos para que se adelanten a los hechos peligrosos? ¿Qué es una política sino la ideología puesta en práctica?.
Hasta donde yo sé, los legisladores hacen las leyes que nos protegen (previenen), los jueces sólo deberían terciar en los agujeros de las leyes (aspectos no previstos que modificarían las penas) pero el GOBIERNO debe gobernar y prever y ordenar, pero parece ser que alguien hizo sonar "zafarrancho de combate" y aún se sigue intentando gobernar bajo esa circunstancia. A veces tengo la sensación de que nos han creado un clima asfixiante: estamos en medio de un incendio, todos corriendo desesperadamente, sin atinar a poner orden, todos gritando y, por supuesto, nadie oyendo. ¿Es que nadie se da cuenta de que se va el tiempo llevándose a la gente con sus sueños?

3.5.10

Periodismo In-De-Pendiente

Estamos en el horno. Y despertamos a un monstruo dormido. Todos tenemos nuestra opinión acerca del "periodismo independiente", pero... ¿hay alguien que lo pueda definir sin caer en la arrogancia?.
Algunos pretenden que sea "equilibrado", otros, que se ajuste a la "verdad absoluta", los más osados, que no sea "partidario". Y bien, señoras y señores: mientras los periodistas sigan siendo personas (y verán que trato de ser "inocua" para no herir a aquellos que no son "gente"), su trabajo SIEMPRE, a la larga o a la corta, dejará translucir su opinión. Y (en general) la opinión de cada uno se parece bastante a la del que le da de comer.
No seamos ingenuos. Pretender un periodismo aséptico es como intentar un algoritmo emotivo.
Quizás va siendo hora de dejar de lado el concepto judeo-cristiano-dictatorial de "bueno y malo" para empezar a aceptar que cada individuo tienen su propia opinión.