Algunos pretenden que sea "equilibrado", otros, que se ajuste a la "verdad absoluta", los más osados, que no sea "partidario". Y bien, señoras y señores: mientras los periodistas sigan siendo personas (y verán que trato de ser "inocua" para no herir a aquellos que no son "gente"), su trabajo SIEMPRE, a la larga o a la corta, dejará translucir su opinión. Y (en general) la opinión de cada uno se parece bastante a la del que le da de comer.
No seamos ingenuos. Pretender un periodismo aséptico es como intentar un algoritmo emotivo.
Quizás va siendo hora de dejar de lado el concepto judeo-cristiano-dictatorial de "bueno y malo" para empezar a aceptar que cada individuo tienen su propia opinión.
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